Jurassic Park, a diferencia de la mayoría de las películas, recurrió a efectos especiales mecánicos en lugar de animaciones creadas por ordenador. El resultado es espectacular, incluso 20 años después, pero para lograrlo fue necesario mucho trabajo.
Dos décadas después de aparecer por primera vez en las pantallas de todo el mundo, el tiranosaurio de Jurassic Park todavía es uno de los mejores ejemplos de efectos especiales 'clásicos' (es decir, no recreado completamente por ordenador) de la historia del cine. Ahora, la compañía encargada de su desarrollo, Stan Winston Studio, ha publicado varios vídeos en los que muestra cómo fue el proceso de creación de la maqueta utilizada en la película.
Lo primero, como en todos los casos, fue crear diseños previos y una reproducción en miniatura sobre la que trabajar. Según explica Richard Landon, jefe de diseño del proyecto, equivalen a los modelos a escala que se utilizan en arquitectura. En su equipo también participaron el ingeniero mecánico Tim Nordella(que provenía de la industria de los parques temáticos), el diseñador mecánico Evan Brainard o el mecánico Briann Namanny, entre otros.
Una vez que se finalizó el proyecto, algunas de las válvulas utilizadas llegaban a enviar hasta 227 litros de fluido por minuto para mover las piezas del dinosaurio, que alcanzaba una altura superior a los 7 metros cuando alzaba su cabeza mecánica. Pero para llegar a este punto hubo que recorrer un largo camino.
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